Siento la necesidad de escribir un artículo dirigido a las personas que están luchando con la depresión y la ansiedad porque recuerdo mis días pasando por ese valle como si fueran ayer. Esa sensación de frío, oscuridad y soledad que parecía que nunca me la quitaría de encima.

La depresión no solo es una batalla mental, sino también una espiritual.

Creo que la depresión clínica es una epidemia que está inundando al mundo como tormenta. Si bien muchas personas pueden ver esta enfermedad como algo menor y la pasan por alto, las muchas muertes y los intentos de suicidio que son provocados por ella demuestran lo contrario.

No soy un profesional en esta área ni pretendo venderte “remedios mágicos“, pero si puedo hablarte de mi experiencia, de lo que he vivido. Creo que a veces Dios permite que pasemos por épocas de oscuridad, adonde los sentimientos están destrozados, adonde pareciera que la vida pierde todo sentido y la razón de vivir se ha ido. Y lo peor es que muchas veces callamos porque tenemos miedo a ser juzgados, miedo a que nos rechacen o a defraudar a quienes nos ven como inspiración.
Pero en ese momento es cuando debemos recordar que solo dependemos de El y que El tiene el control de nuestra vida, y que así como se llora en la noche, por la mañana viene la esperanza.

10 Maneras de enfrentar la depresión


  1. Ora. Encuentra refugio de la soledad en las promesas de Dios. (Mateo 11:28)
  2. Oblígate a pasar tiempo con amigos y familiares positivos. Crea un sistema de apoyo.
  3. Enfócate en los aspectos positivos, tus logros y tus metas.
  4. Trata de evitar pasar demasiado tiempo solo. El aburrimiento es el parque de diversiones de la depresión.
  5. Sé abierto, honesto, y deja que tus seres queridos sepan que estás luchando.
  6. Busca ayuda profesional. Nadie es “demasiado bueno” como para no pedir ayuda cuando la necesita.
  7. Adopta un perro o un gato que puede ser visto como un compañero de apoyo emocional.
  8. Escribe tus pensamientos y sentimientos en papel, puedes escribir un diario, o tal vez un blog. Toma nota de tus altibajos, esto puede ser más privado.
  9. Sal al exterior! No pases todos tus días encerrado en tu habitación o en la casa.
  10. Encuentra un hobby. Participa en una actividad en la que puedas pasar tiempo disfrutando.

La depresión no solo se lucha en la mente, sino también en el espíritu, por eso es importante que apoyemos a aquellos que puedan estar batallando, comienza a orar por tus amigos, comprende que como cualquier otra enfermedad, la depresión puede curarse y sobretodo entiende que Dios tiene un propósito para todo en nuestra vida, no siempre es fácil verlo, pero te aseguro que te darás cuentas. Solo no te rindas. Yo puedo decir que he sido libre, pero siempre me mantengo alerta de sus daños y posibles regresos que quieran aparecerse.

Espero que este artículo te anime a darte cuenta que no estás solo. Que tienes identidad y valor en Jesús, y que tu vida de verdad tiene un propósito.

Comparte este mensaje como una oportunidad de traer la luz a alguien que está luchando contra la depresión. Y si tu estás en medio de esta batalla, no dudes en contactarme, será un placer orar contigo para que Dios traiga libertad a tu vida.

Ustedes viven siempre angustiados y preocupados. Vengan a mí, y yo los haré descansar.