Tener éxito es un anhelo de todos, casi podríamos decir que está grabado en nuestro ADN. Todos quieren tener éxito, o no? Aun si es difícil para ti admitirlo, tómate un momento para pensar en esto.

Tal vez no quieras ser una estrella de pop o un rockstar, pero es probable que desees ser un padre exitoso, exitoso en tu carrera y exitoso en las relaciones. Solo digo que, todos queremos lograr algo, darle sentido a la vida, tener éxito en lo que nos proponemos.

Y no hay nada de malo en ello, solo que a veces las cosas pueden ser diferentes de las que pensamos y hoy quiero compartirte algunos consejos que te ayudarán a comprender mejor lo que significa tener éxito.

3 Cosas que nadie te dijo sobre tratar de tener éxito


El éxito no siempre es tangible

Desde una perspectiva terrenal, el éxito se mide habitualmente por lo tangible—lo que se puede medir o tocar— la cantidad de dinero que tienes, el tipo de posesiones que son de tu propiedad o la cantidad de influencia que ejerces sobre en un determinado grupo de personas.

De alguna manera terminamos midiendo el éxito por las cosas materiales, sin embargo, el éxito no tiene nada que ver con el dinero, la fama o el poder. Estas “cosas” las han tenido los peores vilanos de la historia y nadie dice que ellos sean exitosos, y eso es porque el éxito tiene que ver con lo que no se puede ver o tocar.

Desde una perspectiva espiritual, el éxito ocurre cuando te has mantenido fiel a tus convicciones, tomaste las decisiones correctas, aun cuando te viste tentado a hacer lo contrario o quedarte humillado ante la injusticia. Eso es tener éxito.

Es la sensación interna de claridad, autenticidad y paz que viene de permanecer en el amor y la verdad. No es lo que haces lo que importa, sino cómo lo haces es lo que mide el éxito o el fracaso.

Haz tu mejor esfuerzo por completar lo haces, no trabajes solo por compromiso o por obligación, después de todo, nuestra actitud debería ser hacerlas las cosas como para Dios—Colosenses 3:23-24—de esta manera tendrás satisfacción interna, ganarás confianza en ti mismo, aun con las cosas que parecieran que no hay mucho que ganarles.

Fallar es esencial para el éxito

Debes fallar para poder tener éxito. Nadie tiene éxito sin antes experimentar un montón de fracasos. Nadie nace aprendido, toma mucho esfuerzo, práctica y dedicación poder hacer algo. Siempre he dicho que si hay alguien haciendo algo en el mundo, yo también lo puedo hacer, solo que debo esforzarme para lograrlo.

Los fracasos son solo prácticas para tener éxito.

A veces esas voces de desaliento y desesperación pueden nublar la claridad en la visión que de verdad se necesita para tener éxito. Una de las cosas que he aprendido al meterme en diferentes áreas como el arte, la música, e incluso preparación académica, es que debo aprender a discernir los mensajes que se me vienen a la mente en el camino. Trato de ver cuales son aquellos que me quieren arrastrar, robar mis fuerzas y mi paz, y distinguir los que en verdad me hacen ver la realidad pero aun así me permiten soñar y seguir esforzándome.

Cada vez que fallo, trato de echar de mi vida el desánimo y el auto-juzgarme. Mejor aplico la gracia y bondad conmigo mismo así como Dios lo hace conmigo. Reconozco que a veces he tenido que pasar lecciones que necesitaba aprender, adonde a veces me he alejado de mi propósito, adonde fui egoísta. Esto transforma mi perspectiva y me da nuevas fuerzas en tal manera que puedo tener una mente clara, pura y consciente.

El éxito es para los humildes

Jesús dijo, “los mansos heredarán la tierra.” Y esto no es sólo un buen refrán o una frase para poner en facebook o tuitear. Es un principio espiritual que opera de una manera real con efectos tangibles.

Hay concepto errado de lo que significa “tener éxito“, y se cree que las personas exitosas son las que van tras las cosas, las que arrasan con todo y toman al toro por los cuernos, los que no les importa pasar por encima de la gente y harán lo que sea con tal de asegurarse que consiguen lo que quieren. Claro, esta forma de pensar puede ser productiva, darte dinero o lograr notoriedad, no necesariamente incrementa el éxito o el valor real.

De hecho, se trata de lo opuesto. Aquellos que practican la humildad, los que son mansos, con un corazón sencillo y abiertos en su espíritu ganarán la más grande y duradera influencia en la tierra. ¿Porqué? Porque los que son mansos, humildes y desinteresados son atractivos en el espíritu.

Quienes son humildes hacen que los demás sean exitosos y sacan lo mejor de ellos. No muchas personas se sienten atraídas hacia los orgullosos o controladores.

Es el mismo principio que nos dice que los últimos serán primeros y que el más pequeño es el mas grande y que el más grande es el que sirve. Entre más quieras ponerte en frente de la línea, más te vas a ir al final.

Todos queremos tener éxito, es parte de nuestro ser, pero debes recordar que el éxito no depende ni de tu dinero, posesiones o de cuanta gente te siga, el éxito no se mide por esas cosas, pero si en tu satisfacción personal, en entender que necesitas fallar para comprender que significa tener éxito, en ser humilde.

Si quieres tener éxito: Rindete y confía en en la inteligencia de Dios y ten la seguridad que el producirá las cosas que en verdad deseas. Eso es el verdadero éxito.

¿Qué más podríamos agregar a eso? ¿Cuales son algunas cosas que crees podrían ayudarnos a tener éxito? Déjame un comentario y te agradezco por leer y compartir mis artículos!