Me han traicionado, engañado, mentido, robado, e incluso manipulado. Duele, causa mucho daño. Desde falsas amistades, pérdidas de dinero, personas que dañan tu vida e imagen, hasta problemas con la misma familia. Razones sobran para no perdonar verdad?

El perdón se define como: “renunciar al resentimiento o a la ira hacia alguien.

Perdonar no es fácil, mucho menos olvidar. Casi siempre se nos enseña que el verdadero perdón olvida, pero hay cosas que simplemente no se pueden olvidar tan fácilmente, la diferencia es que quien en verdad perdona no recuerda con odio, rencor ni resentimiento.

Perdona el mal que hacemos,
así como nosotros perdonamos
a los que nos hacen mal.

Pero el perdón va más allá de solo no sentir odio o rencor, en estudios recientes se ha demostrado que la falta de perdón causa problemas muy reales en tu sistema nervioso y circulatorio, cuando no perdonamos hay una posibilidad del 9% de un ataque cardíaco, así que no perdonar puede pasarte una factura muy alta, sin mencionar que cuando no perdonamos nos ponemos en una posición más alta que Dios, El si nos perdona, porque nosotros no hemos de hacer lo mismo.

La gran pregunta es, ¿Qué nos impide perdonar?

3 Excusas que usamos para no perdonar


Excusa #1: Cuando perdonas estás diciendo que lo que la otra persona hizo está bien

Esto no es 100% cierto. Debes expresar el dolor. Debe sentirte escuchado. Pero también debes dejarlo ir.

No perdonar no es sinónimo de amor propio o de valentía. Valiente es el que perdona, quien se ama a sí mismo, perdona.

Excusa #2: Tienes que superar el sentimiento de haber sido herido antes de poder perdonar

El perdón es una elección. El dolor nunca se va a “sentir” bien.

La verdad es que el primer paso para comenzar el proceso de sanación de esas heridas está en el perdón. Perdonar no solo te quitará una carga muy pesada, sino que también traerá libertad a tu mente y corazón para volver a amar de nuevo.

Excusa #3: No puedes perdonar a menos que la otra persona se arrepienta

La mejor parte del perdón es que tu tienes el control. Ellos no tienen que sentirse dolidos por lo que hicieron para que tu renuncies a la ira.

No perdonar solo te traerá más miseria, sin embargo cuando perdonas aceptas el hecho que todos somos imperfectos y todos, de alguna manera, necesitamos perdón.

¿Te han traicionado? Herido? Se han aprovecho de ti? Te han engañado o quizá manipulado? Yo sé que duele, se que causa mucho daño y que las razones para no perdonar sobran, pero hoy quiero que puedas tener libertad de ti mismo y que decidas por la libertad que el perdón te ofrece.

No sé por lo que estés pasando, a lo mejor el gran amor que pensaste que sería para siempre un día simplemente decidió irse, a lo mejor tus amigos en quienes confiabas traicionaron tu confianza, no importa lo que suceda, hoy puedes decidir perdonar a quien te haya hecho daño y también perdonarte a ti mismo.

Dios te ama, tanto que no dudó en enviar a Jesús para perdonar nuestras ofensas.

¿Estás luchando por perdonar a alguien? Cuéntame, quiero ayudarte.

Si ustedes perdonan a otros el mal que les han hecho, Dios, su Padre que está en el cielo, los perdonará a ustedes. Pero si ustedes no perdonan a los demás, tampoco su Padre los perdonará a ustedes.

Originalmente publicado y adaptado de Dale Partridge