¿Quien no quisiera volver a ser niño? Los niños nos enseñan tantas cosas, ellos hacen muchas cosas bien y también se equivocan, pero creo que vale la pena darle una mirada a aquellas cosas que los niños si hacen bien porque de ellas podemos aprender mucho, sobre todo acerca de la felicidad.

La vida cambia un montón cuando uno crece, lo peor es que nos volvemos obsesionados buscando la felicidad cuando en realidad la hemos vivido siendo niños, lo que pasa es que en algún punto de nuestra vida lo olvidamos, hoy quiero ayudarte a recordar un poco y a que le demos una mirada más de cerca a estos:

3 Secretos para la felicidad que los niños nos enseñan


Imaginación sin fronteras

¿Te acuerdas de los días sin internet, sin iPads, sin smartphones, ni facebook? Si, esos días en los que la realidad virtual estaba muy real en el vecindario, barrio o colonia. ¿Que nos pasó?

Recuerdo cuando era niño jugar en el patio trasero de la casa con árboles y lo mejor era construir caminos de tierra y piedra por donde pasara mi carrito (una cajita con ruedas), no habían limites, las piedras grandes eran obstáculos que siempre se superaban, habían bajadas y subidas pero nada me detenía, y cuando llovía era genial porque si se inundaba mi carrito se transfomaba en lancha o botecito, esos eran buenos días… ¿Que pasó ahora?

Cuando creces comienzas a ver las cosas tal y como son, nos justificamos diciendo que somos “realistas” pero en realidad lo que somos es incapaces de disfrutar las cosas simples de la vida, los niños nos enseñan que en realidad no necesitas miles de dólares ni tener la última tecnología para ser feliz, basta con tu imaginación, y si, yo se que no se puede comer con dinero imaginario, pero te imaginas si usaras todo tu potencial en el trabajo, la escuela o lo que hagas, te imaginas si por unos días dejaras que tu imaginación de niño volviera a renacer, este mundo sería diferente.

Emocionarse por las cosas más simples

¿Cuando fue la última vez que algo te emocionó? Te ha pasado alguna vez como que la vida ya perdió sabor, es decir, si hay cosas bonitas que ver, si la playa es divertida, si caminar en una montaña es beneficioso, pero y que? Ya todo eso lo hice?

¿Cuando nos hicimos tan cínicos? En serio, a mi me ha pasado, has visto tantas cosas que a veces ya no te emocionan las cosas más simples, es como una droga, entre más has visto, necesitas cosas más “espectaculares” para emocionarte, pero esa no es la verdad.

Yo recuerdo que cuando estaba pequeño me emocionaba por ir a una excursión en la escuela, ir al río con mi familia o amigos, jugar en la calle e incluso la hora de ver mi caricatura favorita, pero ahora no es así.

Los niños nos enseñan que emocionarse por las cosas más simples de la vida es tan vital y necesario como comer y beber agua, no podemos vivir siempre con una actitud apática hacia todo y todos, eso no es diversión, de verdad, si quieres comenzar a llevar una vida más feliz, uno de los secretos de la felicidad es seguir manteniendo esa inocencia que teníamos cuando eramos pequeños.

Tu condición de vida no dicta tu felicidad, pero un corazón y una mente sana si, eso es lo que los niños nos enseñan.

No esperes a tener una vida perfecto o estar en las mejores condiciones para comenzar a vivir, vas a perder tu vida y eso no vale la pena.

Tomarse un recreo o descanso de 15 minutos

Ahh los días en los que toda la preocupación era: Clases de 7 a 7:45, receso o recreo hasta las 8, luego 45 minutos después otro recreo… y así terminaba la mañana. ¿Recuerdas esos días?

Las cosas han cambiado ahora, llevamos una vida demasiado seria, importante y ocupada como para tomarnos un breve descanso, pero la verdad es que los niños nos enseñan que el descanso es necesario no solo para la salud física sino la mental también.

Estudios han descubierto que tomarte un descanso de entre 15 a 25 minutos durante cada jornada de trabajo (mañana y tarde) ayuda a mejorar la productividad, y más aún si este descanso incluye una siesta corta de 15 minutos, entonces, ¿Porqué no lo hacemos?

Aprende a organizar tu tiempo de modo que siempre tengas esos 15 minutos en los que puedas de verdad descansar y alejar tu mente de las preocupaciones y solo disfrutar el recreo, así como los niños nos enseñan, toma una siesta, y deja que tu organismo se re-establezca.

¿Quien no quisiera volver a ser niño verdad? Los niños nos enseñan de todo, pero sobre todo nos enseñan a tener un corazón sencillo, humilde, sincero, y verle el lado bueno a las cosas, claro que los niños también son inmaduros, pero yo creo que todos podemos aprender de todos, por eso hoy he querido compartir contigo estos 3 secretos para la felicidad que parece que olvidamos cuando crecemos, después de todo Jesús dijo:

—Les aseguro que para entrar en el reino de Dios, ustedes tienen que cambiar su manera de vivir y ser como niños.

¿Que otras cosas hemos olvidado hoy que ya crecimos y que los niños nos enseñan o que nosotros mismos las sabíamos cuando eramos pequeños? Déjame un comentario, quiero saber de ti.

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