Una vida feliz, ¿Quien no la quisiera? 

La felicidad es un deseo que todos los seres humanos anhelamos, no se trata solo de pasar un buen momento o de tener todo lo que desees, una vida feliz no es imposible, solo se necesita un poco de voluntad.

Hace unos días hablaba con un amigo y me comentaba como a veces siente que su vida no tuviera un sentido, que todo el tiempo le va mal, que todo parece oscuro, hablando y orando por el me di cuenta de algo, yo también me he sentido así, y no hablo de perder la esperanza o caer en depresión, hablo de momentos muy reales en los que sientes que el mundo es demasiado abrumador y como si tener una vida feliz fuera una misión imposible.

Es cierto que hay algunas situaciones que no podemos cambiar porque están fuera de nuestro control, pero nuestra actitud y espíritu puede determinar nuestro humor. Así que lo primero que tenemos que hacer es identificar que es lo que podemos hacer para llevar una vida feliz aun en una realidad que abruma.

4 Pasos para una vida feliz


La felicidad es tu decisión

¿Cómo puedo afirmar esto? Vivimos en un mundo tan negativo, tan rodeado de maldad, tan pero tan, tan, tan…. Alto! ¿Acaso estás basando tu felicidad en factores externos?

Si quieres llevar una vida feliz debes decidir ser feliz hoy con las circunstancias que actualmente te aquejan, lo bueno, lo malo, todo lo que vivimos ahora. No puedes quedarte estancado esperando a que llegue la situación perfecta para decidir tener una vida feliz.

Ser feliz es tu decisión, ni tu jefe, ni tus padres, ni tu novio/novia o cónyuge te puede dar felicidad.

Invierte en la amistad

Si bien es cierto que ninguna persona te puede dar felicidad, si podemos afirmar que los amigos son una parte muy importante de esa vida feliz que tanto anhelamos.

A medida vamos experimentando diferentes etapas de la vida, nos vamos alejando poco a poco de aquellas personas con quienes crecimos, los amigos del barrio o la colonia con quienes jugábamos fútbol en la calle o con quienes compartimos tantas aventuras en la escuela, ahora es como si solo nos quedara el afán del día a día, los estudios, el trabajo, la familia, deudas y es como si la amistad solo fuera una formalidad social.

Si quieres una vida feliz, invierte en tus amigos, no me refiero a comprar amigos, sino más bien a que puedas sembrar cada día en aquellas personas que tienes la dicha de llamar “amigos”, invítalos a un café, salgan a divertirse, tengan una “movie night” aunque sea en la casa, lo que sea, pero pasen tiempo juntos, al final, el amigo es siempre amigo, y en los tiempos difíciles es más que un hermano. Proverbios 17:17

Tu esposo/esposa también cuenta como amigo o amiga.

Deja el pasado atrás

Los carros tienen el parabrisas más grandes que el retrovisor por una razón.

Ver al pasado no tiene nada de malo, pero no te puedes quedar viviendo ahí, no puedes conducir por tu vida solo viendo por el retrovisor e ignorando lo que tienes frente a ti.

Yo sé que a veces el pasado duele, hay heridas que pudieran seguir abiertas y eso nos daña, pero date un respiro y permítete decirle adiós a ese dolor, a esos errores, a ese caos que te pudiera aquejar.

Lo hecho, hecho está, el pasado quedó atrás y todo lo que te queda es el hoy, adonde puedes decidir si seguir con ese resentimiento o si quieres llevar una vida feliz, pero está en tus manos permitir que todo lo viejo pase y que lo que ahora vives sea hecho nuevo. 2 Corintios 5:17

Deshazte de la envidia

Los celos causan amargura, la envidia solo saca lo peor de cada uno.

Una vida feliz es una vida que está contenta con quien es y lo que tiene, no anda codiciando ni anhelando tener lo de otros y mucho menos envidia la vida ajena. Vive tu vida.

Si quieres comenzar a llevar una vida feliz es necesario que dejes de envidiar a los demás, no pierdas tu vida viviendo la de alguien más, sé feliz con lo que tienes, con quien eres, si hay algo que cambiar, hazlo, y alégrate por los logros de los demás, sé genuino al felicitar a alguien y no me canso de decir esto: Vive tu vida no la de otros.

Mi felicidad, mi decisión

Cómo dice el primer punto, la felicidad es tu decisión, por eso hoy quiero animarte a que ya no dejes que la fuente para que tengas una vida feliz venga de tus circunstancias, sino que permitas que Dios sea la fuente de tu felicidad. Jesús nunca prometió darnos una vida libre de problemas, pero si fue claro al decirnos que aunque tengamos aflicciones, El ha vencido al mundo. Juan 16:33. Todos tenemos fe, la diferencia es el objeto de esa fe, yo te invito a poner tu fe en Jesús, y así comenzar a llevar una vida con esperanza y propósito, una vida feliz.

¿Quién no quisiera una vida feliz? ¿Quien no quisiera que los problemas se fueran? Si bien es cierto que los problemas siempre estarán presentes, tu actitud, cuando estás confiado que todo ayuda para bien conforme al plan de Dios para ti, es mejor y eso te ayuda a veas la vida de manera diferente.

Estos solo son algunas cosas que podemos hacer para tener una vida feliz, pero hay más, ¿cuales otras cosas podríamos hacer? Dímelo en los comentarios.