La búsqueda de un posible cónyuge siempre ha sido una tarea que se dice fácil: todo comienza desde que conoces “a primera vista” a la persona, se hacen amigos, y deciden tener un noviazgo, pero hoy es como si se hubiera vuelto más difícil, sobre todo con tantas maneras de conocer personas en línea donde parece que solo importa como luces, y si te gusta como se ve solo deslizas tu “corazón” hacia un lado y si no deslizas hacia el otro.

Si estás saliendo con alguien que crees podría ser tu futuro esposo o esposa, hoy quiero compartir contigo algunos rasgos que deberías asegurarte que tu posible cónyuge tenga porque solo el físico no basta.

6 Cualidades que debes buscar en tu futuro cónyuge


¿Cumple mi posible cónyuge su palabra?

A medida vas conociendo a una persona que podría un día ser tu esposo o esposa, debes considerar si esta persona es honesta y confiable.

¿Puedes decir eso de tu novio o novia? — Recuerda que la honestidad es clave en toda la relación y un noviazgo que comienza con la mentira terminará mal.

¿Esta persona me fortalece?

La persona que elijas como tu cónyuge debe ser alguien que brinde su apoyo y que juntos puedan trabajar en fortalecerse de una manera complementaria.

Si la persona con quien estás saliendo te saca lo mejor de ti, te apoya, fortalece y se esfuerza por hacerte un mejor hombre o mujer, entonces puede que ese posible cónyuge sea por fin quien buscas.

¿Es un buen trabajador/a?

Busca a una persona que sea disciplinada y diligente, que tenga metas y se esfuerce por alcanzarlas, no hablo solo de trabajo para ganar dinero, me refiero a su actitud de compromiso y perseverancia, alguien que si comienza algo lo termina y que no renuncia a medio camino.

Tu futuro cónyuge debe ser alguien comprometido consigo mismo, como un trabajador que se esfuerza por dar lo mejor de si mismo y que no se rinde fácilmente.

¿Es mi futuro cónyuge generoso y hospitalario?

No hay nada peor que una persona egoísta y que no le interese el bienestar de otros si no obtiene un beneficio para si mismo.

Tu posible cónyuge debe no solo velar por las necesidades de él/ella y su familia, sino también por ayudar a los demás, aun aquellos que no conoce.

Ser generoso y hospitalario no significa dejar entrar a cualquiera a su casa y regalar todo su dinero, significa tener una actitud de dar si esperar nada a cambio, es decir, ayudar a quien lo necesite desinteresadamente.

¿Es esta persona sabia?

¿Y cómo saber si alguien es sabio? — Dicen por ahí que la prudencia es señal de sabiduría, que quienes no hablan solo por hablar y que quienes saben cuando quedarse callados son sabios.

La sabiduría, si bien es cierto que implica saber que decir y cuando decirlo, también debemos verla como el hecho de tomar buenas decisiones, no ser impulsivo, tener dominio propio, esto no es solo una característica mental sino también espiritual.

Tu no quieres a un sabelotodo, tu quieres a alguien que sepa quien es, sus fortalezas y debilidades, alguien que busca la sabiduría antes que la plata.

Lo cual me lleva a la última cualidad que debes buscar en un posible cónyuge:

¿Tiene esta persona a Dios como el centro de su vida?

Proverbios 1:7 nos dice que la sabiduría comienza con la obediencia a Dios, y como vimos antes, tu necesitas a alguien sabio, en otras palabras, alguien que obedece a Dios.

Tu posible cónyuge puede tener muy buenos principios morales, buenas bases económicas, y hasta madurez mental, pero todo esto tiene límites, Dios no tiene límites, así que cuando esos principios morales, esa economía estable y esa madurez se acabe, si Dios no está, puede venir el caos, pero cuando Jesús está presente en el corazón de esta persona, las cosas pueden ser diferentes.

Cristo debe ser la fundación de tu relación, ánima a tu novio o novia a que conozcan de verdad a Dios. Las cosas son diferentes cuando El es parte de tu noviazgo y posible matrimonio.

No te conformes

Yo sé que a veces no es fácil “conseguir” a una persona con quien entablar una relación y posiblemente construir un futuro juntos en matrimonio, pero créeme que a veces es mejor pasar por la copa amarga de una ruptura que terminar con una vida de amargura y arrepentimiento.

Si con quien estás actualmente no tiene estas cualidades pide dirección a Dios en cuanto a las decisiones que tomarás, ora por el o ella y anímale a que pueda conocer a Jesús, tu no cambiarás a nadie, quizá a lo mejor hasta termines la relación, pero siembra la semilla en su vida, esta nunca regresa vacía.

Tu reto:

Ahora que ya sabes que características tu futuro cónyuge debe tener, debes preguntarte: ¿Tengo yo estas cualidades? Si no las tienes, te animo a que puedas convertirte en la persona que tu futuro esposo o esposa merece, un hombre o mujer íntegra, con un corazón sabio y dispuesto a servir, que no te rindas y que busques a Dios antes que a todo lo demás.

Buscar un cónyuge no es fácil, recuerda que no existe ni el hombre ni la mujer perfecta, por eso la amistad, el noviazgo, y el matrimonio no deberían tomarse a la ligera, pero estoy seguro que hoy podrás tener un parámetro para saber si vale la pena seguir en una relación con la persona que estás.

¿Qué otras cualidades crees que se debería buscar en un futuro cónyuge? Dímelo en los comentarios.

Adaptado de Desiring God