Los seres humanos somos por naturaleza sociables, no fuimos hechos para estar solos (Genesis 2:18). Por eso es bueno que aprendamos a cultivar relaciones fuertes, ya sea con nuestros amigos, familiares, novio/novia o esposo/a, y que estas relaciones que tenemos con quienes apreciamos crezcan fuertes, saludables y sean de bendición tanto para vos como para aquellos que te rodean.

Hoy aprenderemos:

6 Maneras de construir relaciones más fuertes


Busquen a Dios

Se que esto puede sonar a cliché, pero, cualquier relación que ponga la búsqueda de Dios como prioridad encontrará que tiene una resistencia y fuerza que no tiene comparación.

Al buscar a Dios no sólo aprenderás más sobre ti mismo, sino también cómo puedes amar desinteresadamente a la otra persona de una manera que refleje la imagen y los atributos de Jesús.

Sé honesto

La honestidad es clave cuando se trata de cualquier tipo de relación. Ya sea estar con tus padres, tu cónyuge, tu hermano o hermana, la fortaleza de una relación dependerá del nivel de honestidad que estés dispuesto a exponer.

A veces esto puede ser extremadamente difícil para la gente, sobre todo si tienen un pasado del que no están orgullosos o fracasos con los que están demasiado avergonzados de admitir. La belleza de la honestidad es que le permite a las personas un pase de acceso a tus sentimientos y emociones.

Cuando permites que alguien entre en tu vida en este tipo de nivel, la fuerza de esa relación va a crecer mucho más fuerte de lo que jamás podrías haber imaginado.

Por supuesto, debes aprender a abrir tu corazón, porque no todos los apreciarán, pero más importante aun, si alguien abre su corazón contigo, cuídalo, no te conviertas en el amigo que cuenta todo y con el que nadie tiene confianza.

Muestra perdón

Es más fácil decirlo que hacerlo verdad? No importa el tipo de relación en el que te encuentres, pero adonde hay dos personas que conviven, las probabilidades son que habrá conflictos.

El perdón es una de esas cosas de las que todo el mundo habla, pero que en realidad pocos pasan o quieren pasar. Una cosa es decirle a alguien que lo o la perdonas, pero otra muy diferente es cuando esa persona realmente tiene una actitud de perdón.

Perdóname es una palabra fuerte, pero una todavía mas fuerte y poderosa es: Yo te perdono.

Aprende a pedir perdón y a mostrarlo, no guardes resentimientos, se que el “yo perdono pero nunca olvido” siempre esta presente, y también se que cuesta olvidar, pero cuando de verdad existe el perdón hacia otra persona, entonces ya no recuerdas con odio, ni con rencor, sino que simplemente lo ves como algo desagradable que paso, pero que ya está en el pasado y ahí se quedará.

La gracia y el perdón deben reinar también en tu corazón y en tus relaciones con los demás. Perdona y ama, al final, todos necesitamos perdón.

Ten humildad

Es difícil admitir cuando uno se equivoca, y aún más difícil admitir que alguien más tiene la razón. Cuando sacas el orgullo que hay en tu vida, en realidad le estás diciendo a la gente que honras y respetas sus ideas y opiniones en una conversación.

La humildad es algo que puede crea o destruir cualquier relación. Es fácil que uno se llene de orgullo, especialmente cuando se trata de algo que nos apasiona. Lo que necesitamos entender es que no siempre vamos a tener razón, y debemos estar de acuerdo con eso.

Desconectate de la tecnología

Ya deja ese teléfono o cualquier dispositivo móvil!

Lo confieso que he sido culpable de esto, no necesariamente con los teléfonos pero si con mi computadora o tablet, es tan fácil perderse en el mundo de facebook, twitter, instagram, pinterest… en todos lados. Pero lo que tenemos que entender es que sin un equilibrio adecuado, las redes sociales pueden realmente lastimar nuestra vida social. Ya sabes, las relaciones que realmente importan. A pesar de que las redes sociales son divertidas y entretenidas, no debemos olvidar el valor de una conversación cara a cara.

Sal a disfrutar de la naturaleza. Ve a cenar. Guarda tus dispositivos para que puedas darle a la gente el tiempo y la atención que se merecen.

Váyanse a aventurar!

Uno de los recuerdos más gratos que tengo de mis tiempos de estudiante, es cuando nos íbamos con mis amigos en aventuras, salíamos a explorar la naturaleza, andábamos en ríos, montañas, playa, por todos lados, fueron buenos tiempos.

Corre de las normas culturales de la vida, es decir, si debes trabajar o estudiar, pero por favor toma tiempo para divertirte. Sal del sofá, de la oficina, en fin, aléjate de la comodidad de tu sala.

Haz algo que normalmente no harías y experimenta circunstancias que normalmente no encontrarías. No se trata que vas a dejar a un lado tus principios y valores morales, se trata de decirte que si se puede disfrutar sanamente, salir con tus amigos, padres, hermanos, novio/a o cónyuge y pasarla de lo mejor, no pierdas la vida en el trabajo, vive ya.

Esto no solo te ayudará a relajarte, también fortalecerá tu relación porque es probable que encuentres situaciones fuera de la rutina y que deberán tomar decisiones en las que no siempre habrá mutuo acuerdo o quizá se necesite de todos para llegar a una buena solución.

Los humanos somos sociables por naturaleza, es nuestro diseño, y el propósito es que podamos convivir los unos con los otros considerando que las relaciones se dan en todo momento y lugar.

¿Qué otras cosas pueden ayudar a construir relaciones más fuertes?