El amor es uno de los sentimientos más bellos del ser humano. Si todos amaramos más y odiáramos menos, este mundo sería un mejor lugar. Pero, que hay del amor que podríamos sentir hacia una persona del sexo opuesto. Cómo saber si es amor, o… simplemente un capricho emocional?

Hoy aprenderemos como diferenciar entre lo que en verdad significa amar y que es tan solo un capricho o un deseo pasajero.

¿Amor o capricho emocional?

Veamos de que se trata el capricho:

El fundamento del “capricho” se basa únicamente en las emociones. En sentir, en un deseo profundo y fuerte de tener y poseer.

Esto lo vemos muy bien ejemplificado en los niños, cuando ellos “quieren” algo, por lo general se comportan caprichosamente, hacen escándalo, se enfocan en el hecho que desean tener algo y se ponen muy tercos si no obtienen lo que quieren cuando lo quieren.

Usualmente estas ganas de poseer se van tan pronto como llegan, porque en el momento que ven algo mejor, se olvidan de su primer deseo y ahora desean algo más.

Esto se puede decir que es el capricho.

Pero, ¿Cuales son algunas áreas en las que el amor se diferencia del capricho?

El amor es paciente

¿Amor o capricho emocional? - El amor es paciente

El amor puede esperar y aceptar totalmente el carácter y la forma de ser de la otra persona. Significa que entiende que todo tiene su tiempo y que para algo mejor, vale la pena esperar. Contrario al capricho que siempre parece estar apresurado, exigiendo y demandando.

Como el capricho se basa solo en la emoción, la impaciencia es una de sus características fuertes.

Dicen que el amor es ciego, pero no es cierto.

¿Amor o capricho emocional? - El amor NO es ciego

El capricho es el que está ciego, tan sólo se limita a ver la versión idealizada de la otra persona, no como ésta es en realidad. Le pueden advertir de que es un peligro, que ya ha hecho lo mismo con otras personas, pero si alguien está encaprichado sólo querrá ver la versión idealizada.

Cuando uno ama de verdad, tiene sus ojos abiertos de par en par, y quiere aprender todo lo que puede sobre la otra persona. Uno está atento a todas las “banderas rojas” que te pueden alertar con qué tipo de persona estás a punto de involucrarte.

El amor es bondadoso

El que ama, siempre da y seguirá dando. Podrías decir que el amor tiene como meta, ver cuál de los dos puede dar más; más respeto, más admiración, más comprensión, más tolerancia, más dignidad y más aprecio al otro.

Mientras que el capricho tiene una tendencia a descuidar las cosas realmente importantes porque tiene prisa en poseer. Se cansa más rápido de dar y comienza a exigir que las cosas siempre se hagan a su manera.

El amor es paciente y bondadoso, mientras que el capricho está apresurado y no da, no espera.

El amor no es celoso

Cuando tienes una relación que se fundamenta enteramente en la emoción, es fácil que te sientas amenazado e influenciado por muchos factores externos. Con frecuencia, los dos llegan a ser posesivos e inseguros. Sin embargo, el amor hace énfasis en el bienestar de la otra persona. Es menos celoso y posesivo, y no es fácil que se sienta amenazado.

El amor no es rudo ni tiene malos modales

El capricho olvidará pronto los buenos modales, pero el amor continúa mostrando respeto aún en situaciones tensas.

Estos son algunos detalles que tienes que buscar en ti y en la persona con quien tienes o deseas entrar en una relación, saber identificar si en verdad lo que sientes es amor o capricho emocional es clave para que no termines dañado en alguna relación.

Recuerda que, el capricho se fundamenta en lo que se siente, mientras que el amor es un acto de la voluntad, que ha llevado un proceso. El capricho se apresura, el amor toma su tiempo. El capricho posee, el amor entrega. El capricho toma, el amor da.

Amar es un acto de voluntad y decisión, no solo una emoción pasajera.

El que ama tiene paciencia en todo, y siempre es amable.
El que ama no es envidioso, ni se cree más que nadie.
No es orgulloso.
No es grosero ni egoísta.
No se enoja por cualquier cosa.
No se pasa la vida recordando lo malo que otros le han hecho.
No aplaude a los malvados, sino a los que hablan con la verdad.
El que ama es capaz de aguantarlo todo, de creerlo todo, de esperarlo todo, de soportarlo todo.
Sólo el amor vive para siempre.

Adaptado de: Enfoque a la familia