La felicidad no siempre tiene que venir de grandes cosas o eventos significativos en nuestra vida. Puede venir de esos hábitos diarios más pequeños también.

Es importante que comprendas que la felicidad no se trata de un “estado de vida”, es más bien una decisión independiente de la situación en la que esté viviendo. Claro, no siempre es fácil sonreír cuando no tienes como pagar la casa, comprar comida o si alguien a quien amas está enfermo, pero estas pequeñas etapas, con el tiempo, nos ayudan a crecer y a fortalecer nuestra fe si nosotros decidimos que así sea.

Así que hoy me gustaría que simplemente le echemos un vistazo a estos 3 sencillos consejos y hábitos que me están ayudando a llevar una vida más feliz.

Elige uno y mira cómo funciona para ti.

Comienza a llevar una vida más feliz hoy


Ayuda a alguien

Ayudar a alguien es una de las cosas más simples, pero también una de las más poderosas que uno puede hacer para llevar una vida feliz.

Siempre hay más alegría en dar que en recibir.

Cuando pensamos en ayudar, muchas veces lo primero que nos viene a la mente es dinero, pero hay algo que debes aprender, y es que no solo con dinero se puede ayudar, claro que unos “centavos” ayudan, pero hay más que eso.

Puedes ayudar con tu “talento, tiempo y tesoro“. ¿Que quiere decir esto?

  • Ofrecer ayuda práctica. por ejemplo, con trabajo, cuando alguien se muda de casa o cocinando la cena. Esto puede ser un ejemplo de tu talento, imagina que eres bueno ejecutando un instrumento musical o jugando un deporte, ayuda a alguien enseñando lo que sabes.
  • Dar un buen consejo. La gente no siempre quiere consejos, pero si te lo piden entonces da tu mejor consejo en base a tu experiencia. Hablar requiere tiempo, ves que no solo dinero se puede dar.
  • Sólo escucha. A veces la gente no quiere ningún tipo de ayuda. Sólo quieren ventilarse o que alguien los escuche mientras ellos van descifrando las cosas y liberan las emociones reprimidas. De igual manera, el tiempo que inviertes en una persona al escucharla es más valioso a si le dieras una gran cantidad de dinero.

Establece una expectativa baja para la felicidad

En ningún momento te digo que te des por vencido en tus sueños. Pero debes aprender a que las cosas pequeñas también dan felicidad. Y qué si no compraste el auto que querías? Que importa si aún no tienes la casa o el trabajo de tus sueños!

Debes apreciar más las cosas que tienes y comprender que detalles tan sencillos como un buen almuerzo puede hacerte feliz. Sonríele a tus compañeros de estudio o trabajo. No esperes que durante el día conocerás a la persona perfecta o que de la noche a la mañana te harás millonario. Valora a las personas por quienes son y comprende que todos somos perfectos en nuestra única manera de ser.

No te martirices porque no tienes un “cuerpo perfecto”. ¿Quien lo tiene realmente? Claro mantente saludable, haz algo de ejercicio y aliméntate bien, pero obsesionarte por la perfección no te traerá mas que decepción.

Esto nos lleva al último consejo,

Sé amable contigo mismo

Ser bueno con uno mismo es una de las mejoras cosas que puedes hacer para ser feliz de una vez por todas. Tu autoestima te lo agradecerá.

¿Como puedes ser mejor contigo mismo?

Cambia tu mentalidad por cosas que son edificantes. ¿Que significa esto? Los mensajes destructivos de las personas que te rodean o incluso de aquellas más alejadas, como los medios de comunicación, la publicidad y la sociedad en general no ayuda a ser amable contigo mismo.

Así que, poco a poco ve cambiando tu ambiente, es probable que tengas que dejar de pasar demasiado tiempo con algunas personas que son demasiado negativas, o quizá cambiar el tipo de radio que escuchas, vamos, en serio quieres escuchar a las personas quejándose de los políticos otra vez? Escucha música positiva, mensajes positivos, mensajes cristianos, ¿Por qué no?

Comparate contigo mismo. Comparar lo que tienes y tus resultados con lo que otras personas tienen y han logrado realmente puede matar tu motivación y tener tu autoestima en un nivel bajo. Siempre hay gente que va delante de uno.

Así que enfócate en ti. En tus resultados. Y en cómo puedes y has mejorado lo que haces. Esto es importante porque es una gran motivación ver cuánto has mejorado y lo lejos que has llegado.

Date un descanso. No todo el tiempo se puede estar de “buen humor”, no todo el tiempo se puede ser “perfecto”, incluso, no todo el tiempo vas a estar “positivo”, ni todo el tiempo vas a ganar, eso suena bien en teoría, pero la realidad difiere mucho de lo perfecto.

Por eso no te castigues queriendo que cada minuto de tu vida sea perfecto, no puede controlar todo, y no siempre vas a tener ni la energía ni la motivación o tiempo para hacer algo, y eso está bien. Descansa, toma una siesta, agarra energía y sigue adelante.

Conclusión,

Tu felicidad no debe ser dictada por situaciones exteriores, estas son cambiantes e incontrolables en su totalidad, por eso la felicidad comienza contigo, decidiendo ser feliz, aprendiendo a dar a los demás, estableciendo una expectativa más baja de la felicidad y dándote un descanso de todas las presiones de la vida.

¿Que otras maneras has descubierto que pueden ayudarnos a ser más felices cada día?

Pero yo, Dios mío,
confío en tu gran amor
y me lleno de alegría
porque me salvaste.
¡Voy a cantarte himnos
porque has sido bueno conmigo!