¿Que hombre es suficientemente bueno para que una mujer se case con el?

Hace unos días hablaba con una amiga quien recientemente se había casado, en uno de esos tantos temas que conversamos, surgió uno que me pareció muy interesante y que quiero compartir contigo porque creo que ya es suficiente que las chicas se estén torturando buscando al Sr. Perfecto y dejando ir a los que son bastante buenos.

Este artículo va dirigido a todas las mujeres solteras que están luchando por encontrar a la persona indicada para formar una vida juntos.

La mentira:

En algún lugar por ahí está mi hombre perfecto. Cuando lo encuentre, voy a ser completa y feliz.

Mi amiga se había creído esta mentira.

Y creo que no es la única. El numero de familias rotas y matrimonios fracasados dan fe de esto, muchos de nosotros, incluyo a los hombres, nos hemos tragado la mentira de la persona “perfecta” como se muestra en numerosos libros y películas.

Hemos sido engañados, tan engañados que ni siquiera nos damos cuenta.

Cómo escapar de la mentira del Sr. Perfecto


Voy a ir directo al grano, chicas, no existe el Sr. Perfecto. La gente ni siquiera puede vivir a la altura de sus propias expectativas, mucho menos a las de otros. La mayoría de nosotros, hombres y mujeres, somos volubles y cambiantes, y no hay garantía que tu “hombre perfecto” se mantendrá de esa manera ya cuando lleven algunos años en el camino.

Te estás predisponiendo al fracaso desde que comienzas una relación cuando te crees la falacia de que encontraste al único y verdadero Sr. Perfecto.

Mi amiga me contaba como un día, conoció al quien en un futuro se convertiría en su esposo, y cómo esta persona realmente no estaba dentro de la cajita de su hombre perfecto, comenzando por el físico, estudios académicos e incluso situación económica, pero si se dio cuenta que tenía una característica que valía más que todo lo demás.

Sus palabras fueron: “No conocí al Sr. Perfecto, en cambio, me encontré con un hombre con el que sabía que podíamos servir juntos en la obra que Dios había preparado para mí y para el. Conocí a un hombre a quien yo estaba segura que podría amar bien y crecer juntos en Jesús.

Algo en que pensar:

Tu cónyuge (o futuro-cónyuge) no sólo tiene defectos, él o ella no pueden tomar el lugar de Dios en tu vida.

Tu esposo te va a defraudar y frustrar. *Tu esposo te hará daño. Tu esposo tendrá que luchar con la debilidad y el pecado. Tu esposo pecará. Tu esposo no será capaz de cumplir todas tus necesidades, no te va a satisfacer, o te hara sentir completa. Solo Dios puede hacer eso. Tu esposo es humano, tal y como tu eres. Antes de buscar que una persona te complemente, deberías mirar hacia Dios y permitir que sea El quien satisfaga tus necesidades, no tu esposo. No eleves a tu esposo al estatus que solo Dios merece.

*Aclaro que en ningún momento me refiero que está bien que un hombre abuse de ti o que te haga daño constante tanto física, moral y espiritualmente, sino más bien al hecho que por una u otra razón los conflictos en las relaciones se dan, y a veces con las palabras o nuestras acciones dañamos a quienes amamos o nos damos cuenta que las personas no son tan “perfectas” como creiamos.

La única persona que te puede dar todo lo que necesitas, y más, es Jesús. Solo El te puede hacer feliz y darte plenitud.

Descubre tu identidad en Dios, aprende quien eres en El y verás que realmente no necesitas al “Sr. Perfecto”, deja que tu matrimonio actual o futuro sea menos acerca del tipo de persona con la que a ti te gustaría casarte, y más sobre lo que Dios quiere hacer en tu vida.

Después de todo, ¿Que hombre es suficientemente bueno para que una mujer se case con el?, nadie lo es. Pero si hay hombres que son más que buenos para que batallen juntos, para que juntos crezcan en el amor a Dios y para que unidos cumplan el propósito por el cual Dios les ha llamado.

Sobre todo, ámense mucho unos a otros, porque el amor borra los pecados.