A veces, en la búsqueda del amor, nos matamos tanto tratando de encontrar a la persona adecuada, que terminamos perdiéndonos nosotros mismos.

Pero así como es importante encontrar a alguien que tenga las cualidades que queremos, también es importante tomarse un tiempo para reflexionar sobre ti mismo y asegurarte que cumples con las mismas exigencias que estamos buscando en una pareja.

Después de todo, si vas a tener una “lista” de las cualidades que deseas en tu pareja, entonces deberías también tener una lista con las correspondientes cualidades que tu también deberías cumplir. Parece obvio, pero demasiadas veces colocamos expectativas mucho más altas para tu cónyuge potencial que para nosotros mismos.

Así que, ¿Que te convierte en una persona “casable”? Es decir, cuales son las cualidades que debes considerar antes de pensar que ya estás listo para casarte.

Hoy comparto contigo algunos puntos claves para que revises como estás y veas si estás listo para el matrimonio, claro, hay miles de cualidades, pero hay algunas que son clave, mientras tanto vete preparando, y este proceso comienza cunado le pedimos a Dios que nos moldee a la forma como El nos quiera hacer.

¿Estás listo para el matrimonio?

9 maneras de prepararte para el matrimonio mientras estés soltero/a


Ten buenas raíces de fe

No hay nada más vital para la vida de una persona sana de estar “enraizada” en una relación con Dios. A través de esta relación, nos damos cuenta de lo que significa realmente el amor, y así también seremos capaces de dar el mismo tipo de amor en nuestras relaciones románticas.

Nunca descuides tu fe mientras te encuentres en un noviazgo, porque es el aspecto más importante para logra una vida amorosa rica y significativa.

Toma tiempo para mirar hacia el interior

La única manera de saber lo que quieres, es saber quien eres.

Estar consciente de quien eres es un aspecto crucial para estar listo para una relación saludable y duradera, porque tu eres el 50% de tu futura relación. Conocer tus fortalezas, debilidades, tus luchas, tus talentos y tus imperfecciones tiene todo que ver con la salud de tu futura relación, porque la gente sana, atrae relaciones sanas.

Sé un buen candidato para el matrimonio y comienza a auto-examinarte, ver que es lo que necesitas hacer diferente para convertirte en una mejor versión de ti mismo, tu blanco debería ser siempre ser como Cristo.

Ocúpate de tus inseguridades

Se dice que el nivel de seguridad de una persona es de hecho más atractivo para el sexo opuesto que su apariencia física.

Una persona que tiene confianza en si misma sabe que su valor no depende de su actual “estatus” de relacional, sino más su identidad radica en Cristo. La gente con confianza están preparados para amar por su deseo de dar y no solo por sus ganas de recibir algo.

Crece en integridad

Honestidad, lealtad, respeto y pureza. Llevar una vida de integridad significa que nos proponemos desarrollar cualidades de santidad en nuestra vida. Se dice fácil, pero cada día es una nueva batalla.

La integridad es algo que comienza mucho antes de estar en una relación, y tiene todo que ver con la manera en la que interactuamos con las personas que Dios ha puesto en nuestras vidas aquí y ahora.

Responsabilízate de tu vida

Desde como manejas tus finanzas hasta que tan bien mantienes tu palabra—y todo lo que pasa en medio—estar listo para el matrimonio significa que tomas responsabilidad por tu vida.

En palabras simples, debes “crecer”. Crecer no tiene nada que ver con tu edad, yo me casé a los 24 años y conozco personas que a los 18 años ya estaban casados, eso funcionó para ellos, pero no es lo mismo mantener una actitud como de un niño, con un sentido de aventura, inocencia y alegría, que vivir influenciados por esta cultura que nos permite quedarnos como “niños” por demasiado tiempo, si nunca haces planes mas allá del fin de semana, o te pones metas de vida, culpas a todo el mundo en lugar de hacerte a cargo de las decisiones y responsabilidades en tu vida, entonces quizá debes reconsiderar la idea de casarte.

Reconoce tu rol en la vida y en tu relación al aprender a crecer y tomar acción. Cuando eres responsable de tu vida, entonces podrás ser responsable también con el corazón de tu esposa/o.

Aprende a comprometerte

Vivimos en una generación que con frecuencia le tiene miedo al compromiso. Desde elegir una carrera en la universidad hasta hacer planes para un viernes por la noche, nuestra cultura tiende a vivir paralizada por el miedo en lugar de tomar pasos de fe y moverte a la acción. Aprende a enfrentar esos miedos.

Dale un vistazo a tu vida y mira si puedes contar las veces que te comprometiste a algo y que cumpliste tu palabra. Que miedos y ansiedades tuviste o que es lo que te detiene en este momento a llevar una vida comprometida.

Una persona que está lista para el matrimonio es una que se mueve por fe y no por miedo.

Sé buen amigo

Ya he hablado en otros artículo con respecto a la importancia de ser un buen amigo y de desarrollar relaciones de amistad fuertes, el matrimonio no es la excepción.

Más allá del romance, una relación matrimonial tiene que ver con la amistad, recuerda que estamos hablando de pasar casi todo el tiempo con una persona, y si no actúas como un buen amigo, posiblemente te encontrarás en más discusiones que en momentos alegres.

Una forma de saber si alguien está listo para el matrimonio es ver como interactua con sus amigos, si tiene amigos duraderos o si solo la gente del trabajo son sus “amigos”.

Desarrolla hábitos saludables

Lo creas o no, todas las cosas con las que luchas hoy que todavía estás soltero/soltera, es probable que sigas luchando con ellas aun en tu matrimonio. Así que no hay mejor momento para superarte que antes del matrimonio.

¿Cuáles son las áreas de tu vida que están necesitando un poco de auto-control? ¿Tus hábitos de consumo? ¿Tu mundo emocional? ¿Tus luchas sexuales? ¿Tus actividades de ocio? ¿Cómo estás gastando los preciosos minutos de tu vida, y estás construyendo hábitos que beneficiarán a tu futuro matrimonio o solo hábitos que lo envenenarán?

Aprende a desarrollar hábitos saludables hoy, antes del matrimonio, Dios nos recuerda que uno de los frutos del Espíritu es auto-control, entonces sería buena idea que te acerques más a Dios para comenzar a mejorar antes que sea muy tarde.

Aprende a comunicarte saludablemente

Una cosa es hablar y otra es comunicar, la comunicación efectiva es clave dentro del matrimonio, te mentiría si te digo que no importa esta parte, es esencial y no puedes tener un matrimonio adonde seas mudo o sordo.

La verdad es que el matrimonio es una conversación de toda la vida. Pero muchos de nosotros vamos a él sin ningún conocimiento de cómo conversar o manejar los conflictos. Reprimimos nuestros sentimientos, aplicamos la ley del hielo o escupimos veneno con cada palabra cuando estamos molestos y enojados. No sabemos como reconocer nuestros sentimientos, mucho menos compartirlos con alguien más.

Pero aprender a comunicarse de una forma saludable es esencial en todas las áreas de la vida, especialmente el matrimonio.

¿Cual es tu estilo de comunicación? Eres pasivo o agresivo o un comunicador asertivo? ¿Eres superficial a la hora de hablar o tienes habilidades para hablar temas más profundos?

Un matrimonio sano comienza antes de que el matrimonio empiece.

Si estás pensando en todos los estándares que tu futuro esposo o esposa debe cumplir, es hora que le eches una miradita a tu vida y veas si tu puedes cumplir con esa lista también, desarrolla buenas habilidades que te conviertan en material “casable” mucho antes de que si quiera estés en un noviazgo.

Pide ayuda a Dios si tienes áreas que sabes que necesitas mejorar así como también ayuda para reconocer y ser sincero contigo mismo para descubrir estas áreas flacas de tu vida.