¿Has comenzado a cuestionar tu fe y tus convicciones?

A mis 32 años y aun siendo formado con valores y principios cristianos desde muy pequeño, han habido momentos de duda y cuestionamiento en mi vida.

Siempre habrán cosas de las que quisiera conocer mas, por ejemplo: la evolución, el porque del mal en la tierra, la bastedad del universo, simples curiosidades, nada para estremecer mi mundo.

Las dudas y cuestionar algunas cosas no debe ser visto como algo malo, una ¨crisis¨ o cuestionar tu fe podría ser una oportunidad para que Dios te muestre algo único sobre El.

Sin embargo, es importante saber porque estamos cuestionando algo que conocíamos como verdad y así tomar decisiones y acciones sabias con respecto a lo que creemos.

¿Te has encontrado cuestionando tu fe ultimamente?

Hoy quiero compartir contigo tres pasos que me han ayudado a salir de esas ¨crisis de fe¨ aun mas fuerte que antes.

3 Pasos para fortalecerte si has pensado en cuestionar tu fe

No dejes que las emociones te dominen

La mayoría de las crisis de fe son provocadas por alguna tragedia o Dios haciendo algo que nos toma por sorpresa que nos lleva a preguntarnos “porque?” y casi nunca vamos a encontrar una buena respuesta.

Esas cosas pueden pueden hacerte cuestionar tu fe y desencadenar preguntas difíciles, pero no permitas que eso domine tus emociones.

—No dejes que una emoción negativa te aleje de tu fe.

En momentos asi, aun si Dios nos diera la respuesta adecuada, no nos satisfaceria porque el dolor es demasiado grande.

Nuestras emociones casi siempre van a discutir contra la logica de la situación.

Por ejemplo, se que Dios tiene planes buenos para mi a pesar de haber perdido mi trabajo, he visto los resultados positivos, pero el aguijón del rechazo sigue ahi y he preguntado “porque?”.

Entonces, en lugar de permitirle a nuestras emociones tomar el control, es importante confiar y creer en la soberanía y voluntad de Dios.

Descansa en el hecho de que El es un Dios de amor, que es bueno. Que si permite estas situaciones es porque abonarán a Su plan de vida para ti.

Deja las emociones a un lado tanto como puedas y date la oportunidad de aprender de estas experiencias.

Esto te ayudará a mantenerte firme en lo que crees y aun si el fantasma de la duda apareciera, vive confiado en que Dios sigue estando en control.

Apóyate en las personas, no te alejes

Algo muy natural de hacer al cuestionar tu fe es alejarte de la iglesia. No hagas eso. Quédate en tu comunidad.

A veces estos cuestionamientos vienen por haber experimentado algo que nos aleja de las personas en la iglesia, pero rompe ese paradigma y da el paso en acercarte a la gente adecuada y has tus preguntas.

Tu pastor y la congregación puede llevarte a recursos y respuestas a algunas de esas preguntas difíciles.

De eso se trata la iglesia, una parte del cuerpo que ayuda a los otros.

Desafortunadamente, este tipo de acercamiento requiere humildad.

Debemos estar dispuestos a dejar a un lado nuestro personaje “espiritual” y decirle a las personas que estamos luchando.

He visto a muchas personas que parecen una roca en la fe pero de repente caen y se alejan de la iglesia porque a lo mejor tenian luchas y preguntas escondidas que no quisieron enfrentar.

A lo mejor estaban muy avergonzados de preguntar.

¿Y si al cuestionar tu fe en lugar de alejarte te acercas a alguien que te ayude a enfrentar la batalla?

Esto podría hacer la diferencia entre vivir con miedo y frustración y experimentar la plenitud en Cristo.

Pidele a Dios que se revele a ti

Has comenzado a cuestionar tu fe y en lo que crees

Habrán cuestionamientos que ni el mas prominente teologo podrá responder.

Si nuestra crisis de fe es una oportunidad para ver un lado de Dios que pocos han visto, entonces nada va a satisfacer tu inquietud mas que solo Dios mismo.

Debemos apoyarnos en Dios en esto.

En la Biblia podemos encontrar muchos ejemplos en los que Dios se ha revelado a las personas desde diferentes perspectivas, y esto lo podemos experimentar hoy.

Hace años yo tenía un conflicto con respecto a algo que veía muy común en las iglesias pero que se podría prestar a la manipulación y fingimiento.

Entonces, con mucha sinceridad le pedi a Dios que me mostrara que esto era real y que aun si otros fingian, yo queria experimentarlo en verdad.

Fue asi, cuando un dia estando solo en mi casa, Dios me permitió experimentar lo que tanto pedí, sin fingimiento, sin publico a quien impresionar, solo El y yo.

Pídele a Dios que se revele a ti, tal vez no te de todas las respuestas a tus preguntas. Pero si te dará paz a pesar de esas inquietudes.

Conclusión.

No tengas miedo de cuestionar tu fe.

No permitas que una situación dificil dirija tus emociones y que te alejen de la fe y las personas.

Solo asegúrate de darle a Dios la oportunidad de responder a tus inquietudes y de mostrarse ante ti. El lo hará de una u otra forma.

Yo me he dado cuenta que mis dudas al final han enriquecido mi fe cuando me he apoyado en Dios.

Aun tengo preguntas, pero asi como no puedo explicar como funciona todo el proceso de mis ojos, todavía elijo usarlos para ver.

Asi también, aunque no tengo todas las respuestas, he decidido ver mi vida a través de los ojos de la fe a pesar de los cuestionamientos.