Durante toda nuestra vida, la cultura se ha encargado de “adoctrinarnos” con algunos conceptos e ideas que, siendo honestos, muchos hemos creído y nos tragamos esas ideas creyendo que son ciertas.

El problema es que cuando descubrimos la realidad, nos damos cuenta que las cosas no son como nos dijeron y que todo era una vil y cruel mentira, que podría llevarte a tomar decisiones que no deseas para tu vida.

Hoy quiero compartir contigo las peores mentiras sobre el amor que la cultura y la sociedad nos enseña y que nosotros muy ingenuamente creemos que son ciertas.

Las 5 peores mentiras sobre el amor que la cultura nos ha enseñado


Mentira #1: Serás feliz una vez estés casado

En otras palabras, mala suerte solteros. Ustedes se lo pierden. Solo los casados saben que es la verdadera felicidad.

Pero esperar a la felicidad, ya sea que estés soltero esperando a casarte, casado esperando a tener hijos, o casada esperando a que tu esposo cambie, es un terreno peligroso. Cuando mantenemos nuestra alegría cautiva hasta que obtenemos lo que queremos, un circulo vicioso de descontento e insatisfacción comienza. Dios quiere que estemos contentos ahora. Hebreos 13:5

Mentira #2: El amor lo arregla todo

En las películas, el amor es la respuesta. La vida de los personajes puede estar cayéndose a pedazos, el planeta al borde del colapso, todo hasta que encuentran “al indicado”. De pronto los problemas desaparecen. El amor es todo lo que necesita, ¿verdad?

La vida real es diferente. Un esposo no siempre podrá consolar a su esposa para que salga de una depresión post-parto. Una esposa no puede simplemente pasarle confianza al esposo que acaba de perder su trabajo. Cuando esperamos que el amor de nuestro cónyuge resuelva todos nuestros problemas nos estamos poniendo una trampa para decepcionarnos. Aunque si es seguro que el amor ayuda a superar algunas situaciones, realmente solo el amor no hará desaparecer los problemas. El amor es poderoso, pero no omnipotente.

Aceptar esto deja menos espacio para la decepción y más espacio para la gracia.

Porque, la verdad es que, el amor sí lo arregla todo, el amor de Cristo. Arregla nuestro grave problema del pecado y de la separación de Dios. Esperar que tu cónyuge que sea tu salvador solo te asegurará descontento y decepción. Mirar a Cristo asegura la salvación. Sólo Él puede quitar nuestras cargas y tomar nuestra culpa; y no sólo temporalmente, sino para siempre.

Mentira #3: Siempre se van a entender

Los hombres somos malos… especialmente cuando se trata de leer la mente. Y las mujeres no se quedan atrás en este punto. La verdad es que nadie puede saber lo que la otra persona piensa y cuando tratamos de predecir como responderá nuestra pareja casi siempre estaremos muy equivocados. No somos telépatas, será por eso que el profesor X se quedó soltero?

Creer esta mentira solo desalienta la verdadera comunicación. Cuando una mujer le aplica la ley del hielo a su esposo, o novio, lo único que logra es crear confusión, no comprensión. Cuando un hombre hace un comentario agresivo-pasivo sobre la ropa que su esposa dejó en el sillón, realmente el no le está dando una oportunidad de cambiar, solo está descargando su enojo. De las peores mentiras sobre el amor que nos han enseñado, esta es una que definitivamente no quieres creer.

Creo que toma más amor escuchar bien y hablar claro que tragarse el mito de que el verdadero amor “siempre sabe“. El verdadero amor se esfuerza por saber.

Hablar vale la pena, deberíamos probarlo.

Mentira #4: El amor siempre es romántico e inesperado

Demasiadas historias terminan justo después de la propuesta de matrimonio o en la ceremonia de la boda. No tenemos un chance de ver como la pareja lleva su vida juntos. No vemos su primera pelea, la manera como manejan los problemas de dinero, cómo disciplinan a sus hijos, o como enfrentan las enfermedades. Entonces, muchas personas terminan creyendo que el matrimonio es igual al noviazgo.

La definición de “romance” es muy cerrada. No se trata de solo de besos, abrazos y, para los casados, sexo. Más que cambiar expectativas, se trata de cambiar perspectivas. Tal vez en el matrimonio no hayan esas “maripositas”, ni nuevas fragancias, ni los buenos modales de la primera cita, pero si hay una buena dosis de romance. Cuidar del uno al otro en la enfermedad, estar ahí para escuchar o consolar, dar ese beso de buenas noches cada noche es más romántico que cualquier película que puedas ver.

Pero si crees que las cosas que pasan a diario como la enfermedad o que se arruine el carro matan el romance, entonces así será. Pero si esperas que las situaciones regulares de la vida entren e impacten tu matrimonio  y las ves como oportunidades para demostrar un amor al estilo de Cristo, entonces tienes algo bueno entre manos.

Mentira #5: Amar significa nunca tener que cambiar

El problema con esto es que es más egoísta y no se enfoca en el amor de Dios. Esta es una de las peores mentiras sobre el amor de las cuales te debes cuidar.

El amor de Dios se puede representar algo así: “Yo merezco castigo eterno pero se me ha dado vida eterna por gracia, por eso buscaré maneras de ser más como Cristo.”

Cuando te casas, deberías buscar cada día ser mejor, cambiar para bien, generalmente le pedimos a Dios que nos moldee, que nos ayude a cambiar cada día, entonces no deberías detener solo porque tienes un anillo en el dedo.

Tu motivación para cambiar debería ser agradecimiento a Dios, y por supuesto el amor que tienes por la personas con quien estás. Pero no llegues al matrimonio esperando cambiar a tu esposa o esposo, no lo lograrás. Solo Cristo puede cambiar a las personas, tu trabajo es amar a tu cónyuge. ¿Crees que tu esposo o esposa necesita cambiar? Tu primera respuesta debería ser orar y dejar que Dios actúe en misericordia para ambos.

La cultura se ha encargado de mal educarnos con respecto al amor, nos dice que “vivieron felices por siempre” es el fin del cuento, que la felicidad se encuentra una vez te casas, que el amor humano soluciona todo, y así nos vamos creyendo esas mentiras que cuando llegamos a la vida real, nos damos cuenta que nos han engañado, entonces vienen las decepciones, los fracasos y eso incluye los divorcios, en Dios no existe el divorcio.

Espero estos consejos puedan ayudarte a conocer un poco más sobre lo que el verdadero amor significa, Dios es amor, y si conoces a Dios, entonces tu también amarás.

¿Cuales son las peores mentiras sobre el amor que has escuchado, y que muchos las hemos creído? Déjame un comentario.