¿No te sientes motivado a hacer nada ni por nada? — No dejes de leer.

Es muy normal tener esos “días sin ganas de nada” en los que no te molestas en hacer nada. A veces, si hemos estado trabajando muy duro, necesitamos el tiempo para relajarnos y recargar las pilas. Y, eso está bien.

Pero, cuando esto dura por más de un fin de semana lleno de nada más que solo quedarse tirado en la cama, entonces es el momento de preguntarse qué está pasando. Tal vez la respuesta sea simple: Acabas de cortar con alguien, o la vida simplemente apesta… O tal vez, la razón se deba a algo mucho más profundo que eso; tal vez es un poco más complicado.

O tal vez, no hay ninguna razón en lo absoluto. Hey, a veces nos sentimos así como “no tengo ganas de nada” y no hay explicación científica de porque no estás motivado. Esto no siempre significa que estemos deprimidos. Podríamos simplemente estar pasando por un período difícil. Pero, es manejable.

Hoy te comparto una lista de razones por las que podrías estar sintiéndote desmotivado y que es lo que puedes hacer para que esto cambie:

6 Razones por las que no te sientes motivado y qué hacer al respecto


Somos habitualmente antisociales

Cuando nos encerramos en nuestros cuartos sin ningún contacto real con el mundo exterior durante largos periodos de tiempo, uno puede llegar sentirse solo. Sustituir el vacío con demasiada redes sociales tampoco ayuda.

Hay un sentido más profundo de conexión cuando nos comunicamos cara a cara. Estar cerca de amigos que te hacen reír y con quien te puedes divertir aumenta al instante tu estado de ánimo.

Aunque puede ser incómodo para la mayoría, pero participar en conversaciones profundas y significativas de vez en cuando también puede inspirarte a avanzar si te sientes estancado.

Tu vida personal está descarrilada

La vida es un desastre. Así parece a veces verdad? Tu vida amorosa, inexistente, no tienes metas ni propósito, parece que nada sale bien. Bueno, tal vez es hora que comiences a poner tu vida en orden. Comienza por limpiar tu cuarto o casa y luego deshazte de la comida chatarra.

Si te quieres sentir motivado, sal y disfruta la naturaleza. Pasea al perro. Comienza el día con un baño rejuvenecedor en el mar, vete de paseo con un amigo, bebe más agua. Sudar. Un poco de ejercicio puede ser refrescante.

Lee blogs más inspiradores (como este por ejemplo 🙂 ); evita relaciones negativas y tóxicas, y mejor enfócate en estar en compañía de quienes que te inspiren, te levanten, y saquen lo mejor de ti. Cuando el ambiente que nos rodea es positivo y motivador, comenzamos a sentirnos inspirados y motivados, también.

Además, cuando nos deshacemos de esa carga externa e interna, hay más espacio para que cosas positivas entren en nuestras vidas y así nos comencemos a sentir mejor otra vez. Estamos con más claridad y motivados a lograr las cosas que queremos.

Eres desagradecido

Sé que esto puede sonar duro, pero ¿eres desagradecido? Es tan fácil quejarse de los problemas en nuestro pequeño mundo y quedarse atrapado con las pequeñas cosas de la vida, especialmente cuando tenemos por lo menos lo que realmente necesitamos, tal vez no todo lo que queremos, pero, si tienes un techo, comida y ropa, créeme que tienes mucho más la mayoría en este mundo.

Este a veces nos afecta porque nos encerramos en nuestra burbujita de comodidad adonde solo ansiamos tener más y más sin considerar que podríamos tener menos, eso nos vuelve desagradecidos.

Aprende a ser agradecido por lo que tienes e incluso por lo que no tienes, no te quejes porque no pudiste comprar el play 4 que tanto querías… Ok, tal vez exagero un poco, pero si comienzas a valorar realmente las cosas que Dios ha permitido que tengas, entonces saber que muchas personas viven con menos eso te hará sentir motivado a levantarte de ese sofá y comenzar a hacer algo que al final podría incluso llevarte a compartir un poco más de lo que tienes con aquellos menos afortunados.

Estás estancado en un trabajo o una clase frustrante

Yo he estado ahí, cuando nos metemos en actividades que son insatisfactorias o nos hacen infelices, perdemos la motivación, no sólo para trabajar o estudiar, sino para la vida misma.

Las cosas que absorben nuestras almas no son saludables a largo plazo. Ya que el trabajo es una parte muy importante en nuestras vidas, es esencial – por lo menos la mayoría de veces – que nos sintamos inspirados, motivados o apasionados por lo que hacemos. Alguien dijo una vez que cuando comienzas a disfrutar tu trabajo entonces dejas de trabajar.

Cuando nos sentimos satisfechos, nuestro rendimiento es mejor; hacemos nuestro mejor trabajo, y generalmente somos mejor compañía para quienes nos rodean – y por supuesto, la vida es mucho más agradable. Si no has encontrado lo que motiva, tranquilo, no es el fin del mundo.

A veces probar y fallar es la clave, es decir, como un amigo me dijo, si nunca te tiras al agua, no aprenderás a nadar,  y en ocasiones nuestro primer trabajo tal vez no sea el que más nos guste o quizá ya vas por el tercer trabajo y aún así no encuentras el que te haga sentir satisfecho, pero a lo mejor si te mantienes en el camino, puede que encuentres ese trabajo que tanto quieres y que traerá luz a esos días oscuros, solo no te desesperes, ten fuerza y sé valiente, confía en Dios.

Careces de propósito

La mayoría de nosotros pasamos mucho tiempo en nuestros 20s preguntándonos que es lo que estamos haciendo, hacia dónde vamos y con quién queremos estar. Puede ser muy frustrante cuando todo lo que queremos es sentirnos realizados y con un sentido claro de hacia dónde nos dirigimos.

Queremos tener todo y lo queremos ahora! Pero, esta mentalidad hace que nos perdamos estar en el momento presente y disfrutar el viaje. Es en esta etapa de nuestra vida nos enfrentamos a retos, desilusiones rechazos y fallas que le dan un sentido a vivir.

A veces nos toca pasar por lo que no queremos para darnos cuenta de lo que si queremos de verdad, por eso debes comenzar a definir que es lo que realmente deseas para tu vida, cual es tu propósito. Si aún no estás seguro de lo que quieres, no te estreses, sigue adelante, pon tu vida en las manos de Dios, confía plenamente en él y ya verás como él mismo actúa a tu favor.

No estás siendo justo contigo mismo

A veces, nos sentimos decaídos porque estamos constantemente comparándonos con los demás o preguntándonos por qué no estamos allí todavía. Comparar nuestras vidas con la de los demás nos detiene en nuestro camino.

Perdemos el enfoque y a veces nos damos por vencidos porque nos sentimos que somos lo suficientemente buenos. Lo que puedo decirte es que tu punto de partida no es el medio camino de otra persona. Todos tenemos nuestro propio camino y Dios tiene un plan distinto para cada quien.

Mis planes para ustedes solamente yo los sé, y no son para su mal, sino para su bien. Voy a darles un futuro lleno de bienestar.

No te castigues porque aún no tienes la casa de tus sueños, el carro que tu amigo ya tiene o la familia que todas tus ex compañeras de la escuela ya tienen, en lugar de eso, enfocate en hacer lo que te hace sentir inspirado, que te llena, enfocate en conocer cual es la voluntad de Dios para tu vida.

Si aún no te sientes motivado y sientes que solo estás existiendo en lugar de vivir, recuerda llevar las cosas un día o un paso a la vez. No hay prisa, quien dijo que a los 25 o 30 ya debes tener tu vida resuelta, las cosas no siempre son como otros dicen que deberían ser, por sobre todas las cosas, aprende a confiar en que Dios sabe los planes para tu vida, descubre cual es su voluntad para tu vida y eso le dará un sentido más profundo a tu existir y comenzarás a vivir.

Adaptado de Elite Daily